miércoles, 9 de enero de 2019

PROYECTOS EDUCATIVOS INNOVADORES

Empieza un año más y -en las carteras de los docentes y equipos de titularidad-, también, nuevas intenciones. Propósitos para el año nuevo con el fin de situar al colegio como un referente dentro de la ciudad, del barrio; que destaque por encima de otros mediante soluciones educativas realmente interesantes. Si eres de los que piensas que –prácticamente- ya está (casi) todo inventado te animamos a que continúes esta lectura y descubras cómo apostar por ideas que eleven a una nueva categoría tu centro educativo.


Personalización. Recuerda que lo que vale para un colegio en Madrid quizás no valga para otro en una ciudad pequeña; o incluso dentro de la misma ciudad en barrios distintos, con tipologías diferentes. De lo que se trata –a la postre- es de diseñar proyectos educativos innovadores; y –sobre todo- que puedan solucionar problemas de índole social. Así, a día de hoy, a nadie ya le escapa que el acoso escolar es una de las principales lacras que –por desgracia- viven muchos colegios, en EEUU o en España, entre alumnos de elitistas colegios o –por el contrario- con escasos recursos económicos. Ya hemos hablado previamente aquí sobre cómo detectar casos de acoso escolar así como diferenciar los diversos tipos de acoso en los que puede verse envuelto un menor. De lo que se trata es de implantar en el Colegio, y como parte del proyecto educativo (de ahí su novedad y eficacia), una herramienta que puedan utilizar tanto alumnos como profesores y familias para detectar posibles casos de acoso escolar. Diseñado por la Universidad de Turku (Finlandia), el programa KIVA Internacional está logrando reducir los casos de acoso escolar en hasta un 90% en aquellos colegios que siguen este método. KIVA utiliza indicadores que miden el nivel de acoso escolar en las aulas a través del comportamiento de los alumnos permitiendo tanto a docentes, familias y alumnos percibir lo antes posible este tipo de situaciones, ofreciendo así herramientas para luchar contra ellas.
KIVA se complementa con diversas simulaciones y encuestas online completamente anónimas así como un buzón virtual donde cada niño puede denunciar con total seguridad cualquier caso de acoso escolar que esté sufriendo.

Así, colegios que han perdido paulatinamente alumnos por culpa del acoso escolar y puedan encontrarse en crisis, la implementación de este proyecto puede ayudarlos a recuperar un prestigio y esplendor; amén de situarlos en la punta de lanza en cuanto a innovación pedagógica desde el punto de vista de la seguridad del alumno.

Sin embargo, afortunadamente, no todos los colegios tienen casos –aunque sean aislados- de acoso escolar, por lo cual se invierte en otro tipo de proyectos educativos que solucionen otro tipo de problemáticas. Según un informe PISA, y elaborado con datos de 2015, los alumnos de Comunidades Autónomas de Castilla y León, Navarra o Madrid obtuvieron resultados muy superiores a sus compañeros de Extremadura, Andalucía o Canarias; hasta el punto que podía cifrarse dicha brecha en más de un curso académico. En India, donde conviven sistemas educativos públicos y privados con sus correspondientes diferencias en cuanto al nivel educativo, surgió un interesante proyecto educativo pensado en aquellos alumnos con mayores dificultades para acceder a la Universidad. El proyecto, denominado Avanti Fellows, permite que los alumnos con menores recursos y que sí quieran acceder a la Universidad cuenten con una potente red de trabajadores sociales y mentores que guían al alumno durante los años previos, supervisando muy de cerca el desarrollo del joven para lograr su acceso a la Universidad. En caso de detectar necesidades específicas se deriva al estudiante a profesores concretos que le brindarán el apoyo académico para la consecución del éxito.

El eje principal sobre el que pivota este post ha sido, en palabras llanas, “qué implementar y/o cómo hacer para que el colegio destaque entre otros centros educativos”. Aplicar innovadores proyectos educativos sin duda es esencial para la consecución de tal fin; pero no lo es menos darlos a conocer a nuestro público objetivo: las familias y la sociedad. ¿Cómo comunicarlo? Hoy las redes sociales de los colegios cumplen sobradamente este objetivo; por otro lado, los Open Days (o Jornadas de puertas abiertas) para que las familias vean in situ cómo es el día a día de un colegio ayuda en gran medida para que nos hagamos una idea bastante aproximada.
Sin embargo, sorprende cómo en pleno siglo XXI, con una proliferación absoluta de redes sociales (tanto de texto, imagen y vídeo), una de las actividades que mayor éxito ha cosechado para ganar una mayor reputación del centro date de 1931, año en el que la British Science Association sacó por primera vez las aulas a la calle, y permitió compartir directamente con la sociedad sus conocimientos. A día de hoy  dicha institución –con 40 sedes en Gran Bretaña- establece una programación anual con multitud de actividades, eventos e incluso entrega de premios dando a conocer a la sociedad conocimiento científico en una más que asentada jornada de puertas abiertas. Quizás una excelente idea para replicar entre los colegios españoles, bien de manera aislada o en conjunción con diversos grupos educativos.


Como vemos parte del éxito de un proyecto educativo deberá ir de la mano de una publicidad/puesta en escena impecable que permita dar a conocer los logros que el colegio esté desarrollando y, por supuesto, si dicha iniciativa se enmarca dentro de un fin social, como es la erradicación del acoso escolar o la democratización de oportunidades para todos los alumnos. Son sólo 3 propuestas las expuestas en este post pero la base queda clara: trabajar sobre acciones con un marcado fin social y darlo a conocer entre nuestro público objetivo.

Tel: 91 776 25 70
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