jueves, 4 de octubre de 2018

ADICCIONES DIGITALES

Apuntan los expertos que nada es perjudicial si su práctica no impide realizar otras tantas tareas. ¿Es malo que un chaval juegue mucho al fútbol? No, siempre y cuando éste pueda continuar desarrollándose física e intelectivamente con otros niños. Pero aquí, en este punto, es donde –y por desgracia- muchos niños caen: en la adicción; y podríamos hablar de diversos tipos de adicciones: desde el consumo de determinadas sustancias como la práctica –en exceso- de ciertas actividades; o el consumo excesivo de tecnología…


El especialista Francisco Ferré, jefe de servicio de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón, señala que una adicción con sustancia y una adicción comportamental siguen los mismos mecanismos cerebrales y conductuales respecto al abuso, tolerancia, dependencia y abstinencia; y que –en ambos casos- el consumo se vuelve patológico cuando se manifiestan consecuencias negativas tanto en el ámbito social como familiar, físico, o incluso legal.

Hoy por hoy una de las mayores adicciones que puede manifestar un menor es la relativa con las tecnologías. En realidad los niños están especialmente hiperexpuestos. Señalan los expertos que dicha exposición tiene un claro origen familiar: los padres nos acostamos y nos levantamos con el móvil en la mano; lo utilizamos para ver las últimas noticias desde la cama o ver las redes sociales, mensajes, etc. y nos despertamos –de igual modo- verificando si hay algún correo electrónico, notificaciones, etc. Quizás sería un buen momento para desterrar este hecho. Los expertos en sueño y descanso recomiendan que en la habitación donde se duerma no haya ningún tipo de electrónica: ni móviles cargando, ni televisores, routers, etc.

"Los españoles consumimos 255 minutos diarios frente a la caja tonta: 4 horas y 25 minutos en total; o lo que es lo mismo 1500 horas al año"

Las tecnologías en el aula –por supuesto- que son necesarias para complementar el aprendizaje pero, por sí solas, no deberían ser la única fuente para acceder al conocimiento: discursos razonados por el docente y puesta en común entre los alumnos enriquecerá -sin duda alguna- las clases, logrando que los niños adquieran otro conjunto de habilidades como hablar en público o potenciar la escritura manual.
adicciones digitales, gamer
Estamos ante una adicción digital cuando nos impide llevar a cabo otras tareas como nuestra propia higiene, relacionarnos socialmente con otras personas en un bis a bis.

Nos preocupamos por:

  • Un tercio de los estudiantes de 4º de la ESO hacen un uso problemático de Internet.
  • El 43,5% presenta una conducta problemática en el uso de Whatsapp
  • Casi un 40% hace un uso problemático de redes sociales.

Fuente: Madrid Salud y Universidad Camilo José Cela. Estudio: Uso de Internet, Apps y Dispositivos Electrónicos en Adolescentes de la ciudad de Madrid

Respecto a las negativas consecuencias que acarrea un exceso de empleo de tecnología para un menor, ya hemos apuntado en este blog aspectos tan serios como la responsabilidad civil que tiene un menor que emplee con malas artes las redes sociales para vejar, insultar o amenazar a otro menor o adultos. Lo explicamos a través de esta entrevista hace unos meses, donde la Guardia Civil señalaba –muy claramente- que no por ser menores sus actos quedan impunes; quizás una asignatura pendiente -tanto para docentes como para los padres- los cuales aún no se han concienciado al 100% de los derechos y obligaciones, escudándose en que “son niños”.

Desde el aspecto familiar, Javier Urra –y a quien también entrevistamos aquí- nos avanza la responsabilidad de los padres para impedir que los niños vivan en una burbuja tecnológica mientras estamos todos juntos: desde impedir el uso del móvil/tablet/consola de juegos cuando se va a comer, como en los ratos de ocio familiares.
Posiblemente trabajar sobre la idea de hacer cosas en común –tanto en el aula como en familia- ayude a que los niños opten por otras opciones de entretenimiento que sólo estén basadas en el uso de herramientas TIC.

Fortnite
Resultado de imagen de fortniteEs quizás el juego de moda, la app de la cual todos los niños hablan. Pues bien, Fortnite resulta tan adictivo por su esquema de juego que ya hay niños con sólo 9 años que tienen que ser sometidos a terapias por su agresividad al no poder continuar jugando debido a su excesiva adicción. Es más, un estudio realizado por una web británica manifiesta que el excesivo uso de redes sociales y juegos online está ocupando la primera razón de divorcio entre muchas parejas, presentando éstas problemas serios de socialización por culpa de estas adicciones digitales.


Como colofón nos gustaría aportar un dato inquietante. Se refiere al tiempo de exposición de los menores a una pantalla. Según la web Statista”, los españoles consumimos 255 minutos diarios frente a la caja tonta: 4 horas y 25 minutos; y, ¡ojo!, no se incluye el tiempo frente al móvil y/o tablet; al año arroja una cifra superior a las 1500 horas. Siempre podemos pensar aquello de “mal de muchos, consuelo de tontos”: los ciudadanos de EEUU superan en 2700 horas el consumo de televisión.


¿Y por qué ofrecemos este dato? Pues porque Charles Chu –editor, escritor y periodista- publicó un artículo en la revista “Médium” donde cuantificaba el tiempo que llevaba leer un libro de tamaño medio. Según Chu, cualquiera de nosotros podríamos leer 200 libros al año habida cuenta del tiempo invertido en leer 1 libro, estableciendo 417 horas las necesarias para alcanzar las dos centenas. De tal modo que, ¿cuál es el motivo real por el que apenas leemos? O dicho de otro modo ¿por qué optamos por un consumo de televisión tan desmedido frente a la escasa lectura? Chu aconseja crear un buen clima para la lectura, apagando el móvil y evitando cualquier tipo de distracción.

Y por si no te hubiéramos convencido hasta aquí respecto a otras opciones del uso de las TIC, dos apunte más: el multimillonario Warren Buffett explicó hace poco que la clave de su inteligencia reside en haber leído mucho, quien se vanagloria de invertir hasta el 80% del día en la lectura.
Por otro lado, el escritor Orhan Pamuk, asocia directamente con la lectura el aumento de vocabulario, domir más plácidamente y entender poco a poco mejor qué significa nuestra propia existencia.