martes, 6 de febrero de 2018

IMPRESORAS 3D: CREANDO INVENTORES

En Singladura de manera cíclica exponemos las ventajas que tienen en los niños acciones tan cotidianas como el leer o efectuar una escritura manual. Por supuesto, en pleno siglo XXI hay tecnologías más modernas que ofrecen un conjunto de beneficios para los alumnos que las aplican. En esta ocasión nos referimos a la impresión en 3D.


Lejos de anclarse como una moda pasajera, la impresión en 3D ha conseguido posicionarse como un revulsivo para el sector educativo. La asignatura robótica y programación –obligatoria ya en diversas CCAA- ha impulsado que cada vez más centros educativos adquieran impresoras 3D. Ahora, ¿qué tienen estos equipos –y dicha tecnología- que la hacen tan propicia para los estudiantes?

Uno de los principales beneficios entre los niños cuando emplean impresoras 3D es que pueden materializar fielmente las creaciones que ellos previamente han diseñado; es decir, los niños se convierten en inventores. ¿Qué niño no ha soñado nunca con ser inventor? Pues bien, estos equipos permiten crear lo que piensan mediante sencillos softwares instalados en los ordenadores y/o dispositivos conectados.

Además, con la creación de pequeñas figuras se agudiza su ingenio a partir de los 3 vectores: anchura, altura y profundidad. De una manera muy visual, la mayoría de los niños no dominan ni tan siquiera de manera básica una perspectiva caballera o isométrica planta, alzado y perfil al menos hasta que se encuentran en 2º de ESO. Sin embargo, con esta tecnología pueden comprender mejor la capacidad espacial al diseñar, crear (y pasar) de dos dimensiones a tres.

Además, fruto de esta pequeña “complicación” a través de los 3 vectores, la impresión en 3D –y su diseño- “obliga” a que muchos alumnos tengan que trabajar de manera colaborativa para que entre todos obtengan el mejor resultado posible.

Obviamente la novedad de poder ver –y tocar- por todos sus lados una creación hecha por los propios alumnos es – en sí- un excelente acicate que sirve de estímulo para la creación paulatina de diseños cada vez más complejos.

En este sentido aplicaciones ofimáticas –algunas profesionales como SharePoint- permiten a los alumnos trabajar de manera cooperativa y diseñar productos desde cero entre varios alumnos -e incluso desde distintos centros y/o  ciudades y países- dotando al producto final de un elevado valor añadido.

En Singladura disponemos de diversas impresoras en 3D muy sencillas de utilizar y que permitirán a vuestros alumnos escalar diseñando productos en 3 dimensiones. Solicita más información sin compromiso y te ayudaremos a obtener el máximo potencial de esta tecnología.

Más información:
www.singladura.net
91 766 25 70.