lunes, 17 de abril de 2017

MINDFULNESS FAVORECE LA CONCENTRACIÓN DE LOS ALUMNOS EN EL AULA CON SÓLO UNOS POCOS MINUTOS

La eterna discusión del docente, la pregunta del millón: ¿cómo –o qué- hacer para conseguir mantener la atención de los alumnos? En este blog ya ha explicado el eminente Francisco Mora su reflexión sobre este asunto la cual se resume en “más vale 50 clases de 10 minutos que 10 clases de 50 minutos”. Así, los docentes deben saber manejar un grupo de alumnos con “distintas velocidades” y que todos presten un mínimo de atención; y aquí es donde intervienen los programas de Mindfulness.

Ya Mora nos adelantó en su entrevista que parte de la clave para mantener despierto el interés de los alumnos reside en establecer mucho descanso entre clase y clase; o bien que las mismas no superen los 10 minutos; que sean “cortos”, píldoras que llaman otros profesionales. En otro tipo de ámbitos asistimos a que las conferencias largas de más de una hora han dado paso a las Conferencias TED, donde en 15 minutos –a lo sumo- el interlocutor despierta el interés de los oyentes y les lanza dos o tres mensajes. Brevedad, concisión, píldoras….

Por otro lado, el estado anímico de los alumnos es crucial para la asimilación de contenidos. En este sentido es clave saber entrenar la mente y controlar las emociones: dos tareas que pueden llevarse a cabo a través del Mindfulness, una técnica de meditación que consiste en tener atención plena hacia el momento presente. Así, hay ciertas “tareas” que procesamos sin pensar, las hacemos de manera instintiva, no prestando toda la consciencia. Con Mindfulness se cultiva la atención y podemos aprender a tener mucha más sensibilidad con aquellas vivencias que nos afecta en la vida. Trabajando con Mindfulness podremos prolongar las experiencias que nos proporcionan placer, pues las viviremos más intensamente.



Llevado al plano pedagógico, los beneficios de aplicar Mindfulness en el aula queda fuera de toda duda. Desde fortalecer la memoria, cómo mejorar la concentración o aumentar la capacidad de efectuar determinadas tareas, el Mindfulness permite además disminuir la ansiedad y mejorar el autocontrol de los niños (¿quién no ha tenido alguna vez en su clase un niño con estas características?)

El estrés no es algo exclusivo de los adultos. Los menores también presentan cuadros de ansiedad cuando –por ejemplo- se “atascan” cuando se les pregunta algo en clase o bien porque están “manejando” muchas tareas en su cabeza y no son capaces de gestionarlas adecuadamente según un criterio lógico. Mindfulness ayuda a manejar dicho estrés. No en vano muchos colegios cuentan con un “Aula de interioridad” donde aprenden a relajarse, a conocer diferentes técnicas de respiración; colegios que gracias a estos programas de Mindfulness han sabido mejorar el comportamiento y el estrés en niños –principalmente- de primaria.

Para ahondar aún más en cómo interfiere el Mindfulness en la escuela, Singladura se ha puesto en contacto con Eduardo Lázaro Ezquerra, Psicólogo especialista en Psicología, Coaching y psicopedagogía en el centro PSICO de Madrid


¿Por qué al ser humano le cuesta tanto concentrarse en una tarea y el tiempo invertido en la misma sea tan breve (en torno a 10 minutos)?
La principal función del cerebro es la coordinación de todo el organismo para la supervivencia. Para ello es necesario atender a los estímulos relevantes que pueden ser cambiantes en cada momento. La percepción acertada de los mismos puede ser determinante y por esa razón no podemos “entretenernos” demasiado en una tarea dejando de atender otras que pueden ser también interesantes. Para concentrarnos en una debemos estar en un estado de activación y motivación óptimo que nos permita centrarnos un tiempo determinado en una sin la necesidad de prestar atención a otras tareas.


Inmersos como vivimos en la era digital, conectados -quizás- a demasiadas cosas/tareas/informaciones (redes sociales), ¿cómo podemos alcanzar la concentración y "estar en lo que estamos"?
Limitar los estímulos externos, como por ejemplo los mensajes que nos entran en el teléfono móvil, e internos, pensamientos sobre los posibles mensajes que nos puedan entrar o que podríamos enviar, es fundamental para poder concentrarnos en lo que estamos haciendo. Lo primero lo podemos conseguir apagando el dispositivo. Lo segundo requiere una disciplina mental que consiste en la atención plena sobre la tarea que en ese momento nos interesa más (en este caso, estudiar o atender en clase).

¿Cómo ayuda mindfulness en este sentido a alcanzar cotas de mayor concentración?
El mindfulness -como una versión occidental de la tradición milenaria del Zen budista- es una herramienta que facilita la consciencia, la escucha atenta y el autoconocimiento emocional con la finalidad de mejorar el autocontrol. La conciencia plena armoniza la relación entre la observación interior y la comprensión exterior optimizando la concentración y el aprendizaje.

El mindfulness o la "atención consciente", ¿cómo puede utilizarse en la escuela para que sirva como herramienta para alcanzar el éxito académico?
El mindfulness, como técnica y como filosofía, fomenta la consciencia, la autoobservación, la comprensión holística y la ecuanimidad, así como la creatividad. Estos recursos son muy recomendables para alcanzar el éxito personal y -por lo tanto- académico.
El conocimiento de uno mismo, mediante la atención plena, es el punto de inicio del aprendizaje en relación con la comprensión global.

La atención en algo tiene bastante que ver con el estrés con el que vivamos. En este sentido, ¿cómo pueden los profesionales de la docencia "manejar" el estrés de los niños, o reconducirlo para que vivan sin tanta ansiedad mediante el mindfulness?
Desde que Jon Kabat-Zinn en 1979 introdujera en la universidad de Massachusetts el programa mindfulness para la reducción del estrés, hoy son muchas las instituciones de enseñanza las que realizan una práctica diaria de meditación.
La propia práctica de las técnicas asociadas al mindfulness como la respiración abdominal, la visualización, las técnicas de relajación, el yoga y otras disciplinas de atención plena y consciente sirven para reducir la ansiedad y gestionar el estrés de forma conveniente a los objetivos de la persona.

Con la práctica vamos siendo conscientes de forma progresiva de que las cosas cambian en cada momento. Los sonidos, las sensaciones y los pensamientos están en constante flujo. Al mantener la consciencia en el momento presente, en el aquí y ahora, se genera una capacidad de disciplina mental que puede prevenir pensamientos rumiativos y obsesivos sobre acontecimientos pasados y futuros que suelen generar el cansancio y el agotamiento emocional, al tiempo que dificultan la capacidad de concentración del estudiante en su actividad académica.
En este sentido los profesionales de la docencia pueden aprender, practicar, enseñar y motivar a sus alumnos para que incorporen este tipo de entrenamiento en sus hábitos diarios en horas lectivas, así como en el tiempo de ocio.

En este enlace de vídeo el profesor e investigador Mark Greenberg explica cómo se puede calmar al niño utilizando técnicas de relajación y meditación.