viernes, 13 de noviembre de 2015

"LAS ESCALERAS DE BRAQUIACIÓN MEJORAN LA LATERALIDAD DEL CEREBRO"

En Singladura nos tomamos muy en serio todo aquello que tiene que ver con el proceso educativo. En un ejercicio de futurible, nos hemos estado refiriendo a cómo serán en un futuro inmediato las aulas: colaborativas. Hace unas semanas traíamos a colación en este blog la importancia de las escaleras de braquiación como un dispositivo que aporta una serie de beneficios muy interesantes para todos los alumnos en general y, en particular, para aquellos que presenten ciertos problemas neurológicos.
En nuestro afán por dar respuesta desde múltiples puntos de vista a cualquier cuestión que afecte a nuestro sector, en Singladura hemos entrevistado a D. Francisco Javier Buisan Catevilla, neurólogo, y a Dª. Ana Roa García, pedagoga, los cuales nos han arrojado mucha luz respecto a la lateralidad del cerebro y soluciones para corregir posibles problemas en el aprendizaje.

Dificultad en la lateralidad se traduce, entre otras
cosas, en dislexias


¿En qué consiste la lateralidad del cerebro?
El cerebro humano es un órgano par. Se compone de dos mitades que se denominan hemisferios cerebrales, muy similares pero no idénticos. El término de lateralización  hace referencia a este hecho, pues  cada hemisferio  está especializado en ciertas funciones. En el ser humano el ejemplo más claro es el lenguaje.  La gran mayoría de humanos presentamos en el hemisferio izquierdo las tareas relacionas con el lenguaje. Basados en datos de pacientes con lesiones o cirugías cerebrales de dicho hemisferio se estima que entre un 70 a un 95%  su hemisferio izquierdo está especializado en tareas lingüísticas, o lo que es lo mismo entre un 5 y un 30 %  presentan otro patrón de especialización de las áreas cerebrales, por ejemplo presentar el lenguaje en el hemisferio derecho,  o no presentar una lateralización per sé.  De todos modos el lenguaje es una de las tareas más elevadas en el desarrollo como especie en el ser humano y no siempre es tan simple como dividir el cerebro en dos. Así la melodía o prosodia del mismo, con un elevado componente emocional parece localizarse en el hemisferio derecho  en personas con lenguaje en el izquierdo.

Cada hemisferio cerebral rige una serie de pautas. ¿Esto es así igual en niños diestros que en zurdos?
Sí. Nuestro cerebro consta de dos estructuras hemisféricas especializadas. El hemisferio izquierdo  se asocia con la zona que procesa forma verbal, lógica, secuencial; el hemisferio derecho es más intuitivo, menos racional, creativo, más capaz con las relaciones espaciales y el procesamiento simultáneo de la información.

¿Qué rasgos presenta un niño con problemas de lateralidad del cerebro? ¿Cómo identificarlos en las primeras etapas?
Desde el nacimiento hasta los seis años aproximadamente, la lateralidad se desarrolla en distintas fases. En los primeros momentos, el niño no tiene definida una tendencia predominante, puede alternar un lado y otro para realizar sus actividades diarias. A partir de los 4 años y hasta los seis, comienza a definirse la dominancia en acciones sencillas como coger el lápiz o lanzar la pelota.
Si la dominancia es alterna, como ser zurdo de mano pero diestro de ojo (lateralidad cruzada), o se fuerza un lado sobre otro (lateralidad contrariada), pueden desarrollarse determinados trastornos que se traducen en dificultades de aprendizaje y en problemas psicomotrices, además de emocionales.

¿Cómo proceder con niños con estos trastornos?
Si a partir de los seis años (incluso desde los 5 años) se detecta un problema de lateralidad es recomendable la consulta a un especialista para establecer un diagnóstico y un programa de psicomotricidad adaptado a las necesidades del niño.
Gracias a las escaleras de braquiación los niños en edades tempranas pueden mejorar la lateralidad del cerebro.
¿Qué recomienda un experto para que los niños  consigan mejorar la lateralidad?
La realización de un Programa de Desarrollo Psicomotor Básico basado en el uso de una Escalera de braquiación, gateo, arrastre, equilibrio, carrera y psicomotricidad.

Este programa estimula los dos hemisferios del cerebro, favoreciendo el equilibrio, desarrollando su lateralidad, creando una buena convergencia óculo-manual, y mejorando su sistema respiratorio en general.

¿Qué riesgos supone el trastorno de  lateralidad cruzada en el aprendizaje escolar?
Entre otros:
Problemas para organizar adecuadamente el espacio y el tiempo.
Dificultades en la lectura, la escritura o el cálculo.   
Dificultades de atención.
Desmotivación.  Poco interés por las actividades.
Confusión entre la suma y la resta o la multiplicación y la división.
Confusión entre las sílabas directas e inversas.   

¿Hasta qué punto influye la lateralidad en los problemas de aprendizaje?
Las dificultades en lateralidad se traducen en numerosas ocasiones en disgrafía, dislexia, discalculia o en la escritura de letras y números en forma invertida en un espejo, problemas de concentración, baja autoestima, escaso control emocional…


¿Cómo puede un Centro Educativo corregir la lateralidad del cerebro?
Es importante  contar con la opinión de un psicopedagogo y coordinar un trabajo conjunto de psicomotricista y logopeda. La labor de un optometrista comportamental puede complementar el programa diseñado en el centro educativo.

Singladura agradece la labor desinteresada de Dª. Ana Roa  García, pedagoga, para la realización de esta entrevista (puedes saber más de ella aquí), así como del Doctor D. Francisco Javier Buisan Catevilla, neurólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Si quieres recibir más información sobre las diversas soluciones de braquiación que dispone Singladura puedes ponerte en contacto con nosotros a través del blog, en nuestro correo electrónico o mediante el teléfono: 91 766 25 70.