viernes, 18 de septiembre de 2015

BIBLIOTECAS, OBLIGATORIAS CONTRA EL FRACASO ESCOLAR

Esta noticia, donde se apunta al poder que ostentan las bibliotecas en cuanto pueden evitar en gran parte el fracaso escolar no es nueva. Hace un año, otro medio recogía la misma esencia: emplear las bibliotecas no como un lugar de préstamo de libros sino como un espacio de estudio donde, incluso, sea posible estudiar en grupo. Bibliotecas contra el fracaso escolar, titulaba hace ya un lustro otro diario a propósito de la necesidad de dinamizar el empleo de estos espacios en aras de conseguir unos mejores resultados académicos.


En Singladura un dato que nos llama la atención de este post es que hemos recogido una misma información, que se repite en el tiempo, y en diferentes Comunidades Autónomas. Parece que todas las Consejerías de Educación coinciden de manera unánime en un hecho: el empleo de las bibliotecas- no sólo en horario escolar, sino también en extraescolar- puede servir para combatir el fracaso escolar de los alumnos. Los beneficios de estos espacios son tremendos desde el punto de vista pedagógico: el alumno podrá aprender a buscar una mayor cantidad de información respecto a un tema de estudio, analizando y comparando diversas fuentes para -así- crear su información a medida. En este sentido los Centros Educativos tienen que gestionar un tesauro lo suficientemente amplio que albergue -no sólo- un fondo bibliográfico, sino también material audiovisual (preferentemente con copyleft). En este sentido, de manera muy tímida muy pocos colegios están incorporando unos archivos que son hoy fundamentales para ampliar los conocimientos de los niños: hemerotecas de los principales diarios nacionales y extranjeros. Tengamos en cuenta que lo que hoy es noticia (la crisis de los refugiados sirios, por poner un caso) formará parte de la historia actual en breve.

Por ello, que los alumnos puedan acceder a la mayor cantidad de información es fundamental para que puedan formarse sus propios juicios de valor ante los acontecimientos (presentes y pasados).

Singladura cuenta con un amplio catálogo para facilitar tanto el uso como compartir información en bibliotecas. Desde mesas de diferentes medidas: cuadradas de 80 x 80 centímetros a rectangulares de 200 x 100 centímetros. Disponemos de un amplio abanico de muebles para el almacenamiento de libros así como otros específicos para revistas. Todos los armarios pueden ser personalizados en cuanto a los tamaños de los huecos (no tiene el mismo formato una enciclopedia que un libro de lectura o un manual).
Puesto que la información que hoy precisen puede ser -además- audiovisual, en Singladura recomendamos establecer puntos de acceso a dicha información a través de equipos informáticos (PC).

De igual modo, la biblioteca puede ser el sitio más indicado para que los alumnos realicen las exposiciones de sus trabajos, apoyándose en dispositivos electrónicos, a través de PDI o las soluciones Promethean que ya hemos mencionado en este blog. Además, así aprenderán a perder el miedo a hablar en público, adquiriendo una mayor confianza en ellos mismos: exponiendo sus propios trabajos en público obtenidos a partir de diversa información.
Los huecos de las bibliotecas pueden ser personalizadas para adaptarlas a las necesidades de cada cliente.

Si quiere recibir más información sobre las soluciones específicas para biblioteca puede ponerse en contacto con nosotros en el 91 766 25 70 o en el correo electrónico.