lunes, 23 de marzo de 2015

"¿TOMAR APUNTES EN CLASE? NO EN PEÑACORADA"

Un año más, el Colegio Internacional Peñacorada se aúpa entre los 100 mejores colegios de España según el diario EL MUNDO. En Singladura nos hemos puesto en contacto con el centro. El subdirector -Juan Gervas de la Pisa- amablemente nos ha respondido a esta entrevista y nos ha mostrado algunas de las píldoras que sigue el centro educativo Peñacorada para ser un referente en el panorama educativo español.
 
Juan Gervas de la Pisa, subdirector de Peñacorada
¿Cuáles son las señas de identidad que hace al Colegio Internacional Peñacorada diferente de los restantes colegios privados?
Peñacorada es la respuesta a la necesidad de las familias de un modelo educativo muy concreto: estimulación temprana, altura académica – con gran peso de los idiomas-, educación en valores, y todo ello con base en la atención personalizada. La clave es que en Peñacorada conocemos y atendemos a cada alumno con un plan personal, en función de sus necesidades y siempre en comunicación directa con la familia.
El tener un proyecto completo, desde los 4 meses a los 17 años, también supone una seguridad para las familias, que ven en el colegio el apoyo perfecto para la mejor atención de sus hijos.

Además del Curriculo marcado por el Ministerio, ¿en qué otras áreas incide el Centro en sus alumnos para completar su formación?
Me gusta pensar en Peñacorada como en un traje a medida: tiene que ir perfectamente adaptado a cada alumno, y lo que da la talla en uno quizá no sea lo adecuado para su compañero. Lo primero no es contar a los padres qué ofrece el colegio, sino en qué puede ayudar Peñacorada a las familias; y es un compromiso atender esta necesidad. Hablando de áreas… la importancia de los idiomas hoy en día es indiscutible, en Peñacorada los alumnos reciben clase con profesores nativos desde preescolar (una hora diaria). Además otras muchas asignaturas se imparten en inglés: Plástica, Música, Ciencias, Geografía, Educación Física… sólo así se consigue la inmersión real y el aprendizaje del idioma.

Por otro lado reforzamos asignaturas que consideramos troncales como la Lengua y las Matemáticas, con el fin de consolidar el aprendizaje de una buena base y -sobre la misma- aumentar la calidad. No puedo dejar de comentar que de manera transversal trabajamos distintos proyectos: ortografía, técnicas de estudio, hablar en público… así como nuestra participación en distintos concursos y programas externos. Mención especial requiere nuestra participación en exámenes oficiales de idiomas: Trinity, Cambridge, Goethe y Oxford son algunas de las prestigiosas entidades con las que tenemos convenio y que evalúan la calidad de nuestra enseñanza.

En Peñacorada también resulta diferencial el Plan de Formación, hora semanal en la que el tutor, junto con los alumnos de su clase, incide en aspectos de mejora y en la adquisición de los valores mediante las metas de carácter, objetivos mensuales de mejora personal.

Intentando llegar a un modelo de Business Intelligence, ¿cuál es el modelo educativo que debería seguirse para alcanzar la máxima eficiencia?
La base de todo, permitan que me repita, es la educación personalizada. El resto de la respuesta es un debate interesantísimo, pero quizá demasiado largo. Saber conjugar práctica y teoría. Participación y clase magistral. El respeto y la autoridad, con la cercanía. La memorización con la comprensión. Las tecnologías con la enseñanza tradicional. Lo global con lo específico. Lo formal con lo lúdico…
Y es que aunque -sin duda- educar es una ciencia, también tiene algo de arte: es un arte saber conjugar todas estas metodologías.

Desde hace unos años se pone como referente a Finlandia como el mejor país en materia educativa debido a su constante innovación en diversas áreas. ¿Por qué en España no emulamos dichas prácticas?
Siendo positivo y queriendo aprender de lo bueno que tiene cada sistema educativo… siempre me ha llamado mucho la atención que pongamos a Finlandia como ejemplo. Sin duda los resultados están ahí, pero acompañados de unos datos de una sociedad que quizá no sean los mejores: Corea también presenta grandes resultados y también entendemos que su modelo social no encaja con nuestra cultura…
En España existen centros que podemos considerar de referencia, de vanguardia y éxito educativo, con un trabajo sobresaliente. Pero es cierto que no responden al modelo “frecuente”. En España quizá no seamos capaces de valorar la riqueza de nuestra cultura, de nuestra historia, de los valores que tradicionalmente han formado parte de la sociedad: somos el mayor donante de órganos del mundo, somos el país que aporta mayor número de donativos y personal para las misiones, tenemos un patrimonio artístico envidiable, nuestra lengua y literatura son un referente mundial… Nosotros no podemos renunciar a esta realidad, ni dejar que nos confunda la necesidad de mejora.

Tenemos que hacer una reflexión acerca de nuestro modelo educativo, y realizar cambios profundos, lejanos de los caprichos políticos que con tanta imprudencia -y frecuencia- cambian las leyes a su antojo por puros intereses partidistas.
Personalmente apuesto por que el cambio se encuentra en la figura del profesor. Destaquemos y dignifiquemos esta figura: con mayor formación y profesionalidad, con mayor respeto y libertad de actuación, y exigencia si quiere… y encontraremos un modelo mucho más eficiente.

Los modelos de impartir la clase donde los alumnos miran al profesor e intentan coger apuntes parece estar ya caduco. Define por favor cómo es la educación del siglo XXI
Tomar apuntes es una pérdida de tiempo. No quiero decir que renunciemos a que los alumnos adquieran destreza en la escritura, análisis datos o dejen de ser capaces de sintetizar un discurso pero… hay otras maneras mejores  de trabajarlo. El profesor comparte los apuntes con los alumnos –no descubriremos ahora las muchas vías tecnológicas- y en clase se produce la explicación, se dan las razones, se cuenta con más tiempo para insistir en otros aspectos.

Por otro lado, no quiero dejar de destacarlo. Me habla de la figura del profesor. Mire, para nosotros el profesor es una pieza fundamental. Debe tener la formación necesaria para transmitir con altura los conocimientos, debe manejar con soltura las metodologías, tener capacidad de adaptación, ser un buen comunicador… y es imprescindible que sea un auténtico líder dentro de la clase.

El profesor es el modelo de referencia para el alumno, por la seguridad de su enseñanza, por su inquietud intelectual, por la confianza de su trato personal, por su autoridad justamente ejercida. El alumno es el protagonista, y el profesor es su guía.

En Singladura incidimos en que los centros deben invertir de manera constante en adecuar sus instalaciones, tanto educativas (aulas, específicas, laboratorios, etc.) como otras (salones de actos) donde los alumnos puedan coger "tablas" para perder su timidez. En este sentido, explica cómo son las instalaciones del Internacional Peñacorada.
Nuestras aulas cuentan con todos los medios para que el aprendizaje multidisciplinar sea una realidad. Quizá muchos recuerden las dificultades de desplazarse a otro aula para poder ver un vídeo, o seguir una clase de inglés. Contar con los medios adecuados dentro del aula ayuda a aprovechar el tiempo y hace real el uso de los recursos que hoy en día tenemos a nuestro alcance.

Trabajar en los laboratorios y talleres permite a nuestros alumnos experimentar personalmente los conocimientos que de otro modo quedarían en meras teorías plasmadas en un libro, y está demostrado que el “vivenciar” el aprendizaje ayuda no sólo a la memorización, también a su comprensión.

El proyecto de Peñacorada incluye intervenciones orales en todas las asignaturas, momentos en los que el alumno adquiere la experiencia de comunicar –verbal y no verbal- que hoy entendemos como una competencia fundamental que debe ser trabajada. Igualmente las numerosas presentaciones de conferenciantes, fistes y actuaciones que tienen lugar en el colegio, son realizadas por nuestros propios alumnos, quienes trabajan estas presentaciones con un profesor para “pulir” los detalles y hacer que el miedo escénico no tenga sitio en el colegio.

Hablando de “tablas” no puedo dejar de sentirme orgulloso al comentar que Peñacorada cuenta con Conservatorio de Música Profesional. Dentro de nuestras instalaciones la sensibilidad artística está muy desarrollada y alumnos del colegio, y de León, pueden realizar estudios oficiales de piano, violín, oboe, flauta, violonchelo… obteniendo dicha titulación con el mejor aprovechamiento de su jornada escolar. ¡Suena bien!

Podríamos hablar de los complementos que ofrece Peñacorada, tales como Ballet, con una gran carga de expresividad, elegancia y plasticidad, además del trabajo diario, las actuaciones requieren dotes de interpretación y soltura, y es que empiezan muy pequeños! Y algo diferente cómo el proyecto Abre tus Alas que a modo de actividad extraescolar supone una invitación al niño a desarrollar su faceta creativa a través de distintas actividades, siempre lúdicas y de trabajo en equipo. Se plantean múltiples escenario llenos de materiales diversos y la fantasía de los alumnos hace el resto: cocina real, role play, actividades artísticas y ejercicio son la base de una actividad rompedora y de gran éxito entre alumnos y padres.

¿Cuáles son las principales carencias educativas sobre las que se debería trabajar?
Las nuevas corrientes nos llevan a una idea que en Peñacorada ha sido fundamental desde los inicios, la clave está en poner en el centro a la persona. Un error que se ha repetido a lo largo del tiempo es el poner el énfasis en los contenidos de las asignaturas o, aún más controvertido, ponerlo en la mera calificación.

Cuando ponemos en el centro a la persona en toda su dimensión el sentido la educación cambia y adquiere un significado auténtico y pleno. Adaptarnos a sus necesidades, a su potencial y manera de ser, y hacerlo con el enorme respeto que impone su dignidad.
Si hablamos de la persona no podemos olvidar hacerlo de su dimensión social, y es que a pesar de la múltiples actividades y medios para comunicarnos nos estamos encerrando en nosotros mismos. Existen carencias evidentes en las relaciones sociales y los centros educativos tenemos la ocasión y la responsabilidad de formar este aspecto.

Hoy en día los colegio tienen la obligación de ofrecer un producto que va más allá de los propios conocimientos propios de una asignatura: idiomas, extraescolares, formación en valores, orientación… esta realidad responde a la situación actual de las familias, que a su escaso tiempo unen la necesidad de una formación cada vez más diferenciadora.

Hace tiempo, su colega Crisanto, mencionó que el futuro de los chavales pasa más por estudios de FP que por la Universidad. Sin ánimo de entrar en un debate, interesante por supuesto,  sobre qué estudios son mejores, ¿qué aportaciones en materia psicopedagógca realiza el centro para determinar qué estudios debe realizar cada alumno según concluye etapa?
Responderé si me permites al debate de FP-Universidad. Nosotros educamos para que el alumno, a lo largo de su vida, alcance la felicidad. Sin duda una persona que puede elegir, que tiene los conocimientos y la posibilidad de tomar uno u otro camino, está más cerca de lograrlo. La responsabilidad es, por tanto, enorme, pero también es la mejor justificación a nuestro empeño diario. 
Con respecto a la orientación, Peñacorada cuenta con un Departamento de Orientación propio, al servicio de las familias y de los alumnos para atender cualquier duda y necesidad, además  a lo largo de estos dos últimos años hemos conformado el Gabinete de Psicología Peñacorada, que también atiende a alumnos de otros centros, y que cuenta con psicólogo, logopeda, musicoterapeuta y otros especialistas de orientación.

Los alumnos del Colegio realizan a lo largo de las distintas etapas test de distintos tipos, enfocados a valorar sus aptitudes y orientarles en las distintas decisiones: modalidad de bachillerato, acceso a la universidad… Estos documentos están a disposición de las familias y son trabajados junto con el tutor del alumno.
Por otra parte cada alumno en el colegio cuenta con la figura del preceptor, profesor de confianza que se reúne frecuentemente –al menos una vez al mes- con el alumno para resolver dudas y marcar objetivos personales. 
En Peñacorada es ya esperada la Semana del Joven Emprendedor, ciclo de conferencias en la que empresarios jóvenes de distintos sectores cuentan su experiencia a los alumnos, les plantean retos y les transmiten inquietudes profesionales.
Además contamos con una jornada específica de explicación de las modalidades de bachillerato, en la que orientamos a los alumnos destacando las virtudes que pueden beneficiarles en cada opción, así como las posteriores salidas universitarias que culminan dicha elección. A lo largo de los dos años de bachillerato los alumnos asisten a distintas charlas y conferencias  por parte de profesionales de distintos sectores: médicos, abogados, periodistas… que explican desde su experiencia en los estudios hasta el desarrollo profesional que supone dicha carrera en el día a día. Sin duda una herramienta única que permite a los alumnos tener una visión muy real de las distintas opciones que se le presentan.

No puedo terminar sin comentar el muy reciente Foro USA- León la primera convocatoria en nuestra ciudad que Peñacorada ha tenido el gusto de organizar junto a la Universidad de León y en la que alumnos de Peñacorada, y de otros centros de León, han escuchado el testimonio de alumnos de prestigiosas universidades de Estados Unidos. Después del éxito, esperamos la próxima convocatoria.