domingo, 1 de febrero de 2015

RECLAMAMOS UNA MAYOR AUTONOMÍA PARA AVANZAR EN LAS REFERENCIAS QUE DEFINE EL MARCO EUROPEO DE EDUCACIÓN

En Singladura queremos dar voz a todos los actores implicados en el proceso educativo. En este Blog hemos podido escuchar las opiniones de gremiales como CECE o CONCAPA, o bien de empresas con desarrollos tecnológicos orientados a la educación. En esta ocasión, entrevistamos a Enrique Maestú, vicepresidente de CICAE, fundación que representa a la enseñanza 100% privada.

Enrique Maestú, vicepresidente de CICAE.
¿Por qué nace CICAE?
La fundación de CICAE está basada en la inquietud de un grupo de profesionales de la enseñanza privada por la situación de la educación en España en general y para la mejor defensa de su espacio de actuación en particular. Pretende favorecer el debate educativo, hacer propuestas y compartir iniciativas e ideas, en aras a seguir contribuyendo a la mejora de la educación de nuestro país y mostrar a la sociedad la importancia de un sector imprescindible dentro de la educación.

Entre nuestros objetivos hay que destacar:
  • Ser un instrumento para la defensa de la educación libre e independiente. Se pretende hacer ver a la sociedad la diferencia entre colegios Privados y colegios Concertados. Consideramos que debe exigirse que las entidades que obtienen conciertos educativos sean entidades sin ánimo de lucro, y por tanto con vocación social y educativa
  • Constituir un foro de intercambio de buenas prácticas educativas; búsqueda de nuevos métodos, evaluación de sistemas pedagógicos, formación del profesorado, técnicas de organización escolar. Se organizarán conferencias, seminarios, congresos, foros de debate, cursos de formación, viajes de pedagogía comparada.
  • Integrar a aquellas instituciones que tengan como objetivo fundamental de su misión empresarial la calidad en la educación y un reconocido prestigio en el ámbito educativo.
  • En tanto que suponen un grupo de prestigio, con una visión amplia de la educación, con una gran experiencia y con la convicción de que el futuro de cualquier país estará siempre condicionado por la calidad de su educación, intentarán hacer valer la defensa de lo que crean que sea beneficioso para la educación en España.
  • Reivindicamos un mayor nivel de autonomía para los colegios que acrediten su calidad y la ayuda directa a las familias que no eligen centros sostenidos con fondos públicos para la educación de sus hijos.

¿Cuáles son los aspectos o rasgos distintivos de la educación privada en España versus la concertada?Al carecer de más sostenimiento económico que el que nos pueden aportar las familias, debemos satisfacer las necesidades de quienes reclaman nuestros servicios. Otros centros pueden ignorar la demanda social, nosotros no. Si dejáramos de prestar un servicio de máxima calidad ya no existiríamos. Por tanto, nadie como nuestro sector está más preocupado por comprender la evolución de las necesidades de la educación en el siglo XXI y anticipar soluciones. Nadie necesita tanto como nosotros que nuestros centros consigan el éxito de sus alumnos. También en la enseñanza concertada hay realidades muy diversas y hay centros que han dado la batalla por ofrecer una enseñanza acorde con las demandas actuales de la sociedad.

Respetamos y alabamos a los que se han conducido de ese modo. Nuestros centros han vivido durante muchos años con absoluta armonía con los centros concertados, y consideramos indiscutible su decisiva contribución a la educación en España. Nuestra discrepancia comienza cuando en la Comunidad de Madrid se promueve un nuevo modelo de colegio que a nuestro juicio está más enfocado a una iniciativa empresarial que genere pingües beneficios. Ahí es donde se rompe el equilibrio que existía.

Sesión de Benchmarking, organizado por CICAE.
Se habla de una búsqueda de libertades en diversos ámbitos. En el educativo, ¿cómo se plasmaría esa libertad? (respecto al estado, familias)
Existe en los poderes públicos un sentido de la responsabilidad que conduce a estrangular el sistema educativo. Se sienten obligados a controlar los contenidos de la enseñanza, los niveles de aprendizaje, la idoneidad del profesorado… Hasta cierto punto se entiende que deban controlar la enseñanza que imparten directamente, pues tienen que responder de su gestión ante los ciudadanos. Pero debieran entender que los centros independientes organizasen su currículo, su profesorado, sus sistemas de evaluación… como ellos estimaran conveniente.

Las leyes educativas están llenas de referencias a la autonomía que en los hechos se quedan vacías. Hay muchas formas de hacer las cosas que han sido contrastadas en otros países, ¿por qué empeñarse en uniformar la enseñanza de un país? Existen países que prefieren no acelerar aprendizajes, hay escuelas que no hacen pruebas escritas, hay modelos pedagógicos que prefieren trabajar por proyectos y no por asignaturas. Hay modelos que se centran más en los procesos de aprendizaje que en los contenidos. Ciertos modelos eluden un planteamiento reglamentista y autoritario. Nosotros abogamos porque la variedad sea posible.



En los últimos años se toma como "referencia" el resultado de selectividad (más recientemente, además, las pruebas PISA) para que una familia pueda decidir si un colegio es mejor que otro. ¿Qué otras varas de medir dispone la educación privada para distinguirse?
Nosotros querríamos que las familias se tomaran la tarea de elegir colegio de forma diferente. No estamos comprando un coche y decidiendo qué accesorios va a tener. Hacer un esfuerzo por entender de educación merece la pena, nuestros hijos solo van a pasar estos años una vez y los años no tienen vuelta atrás. Sobre la selectividad hay que decir que es cada vez más fácil superarla y cada vez más complicado acceder a las carreras con medias más altas. Aun así sabemos que es una referencia para toda la sociedad.
Sin embargo, es una prueba que no forma para la universidad. Hay que memorizar voluminosas materias en un curso más corto que los precedentes. El alumno más que desarrollar su capacidad crítica y sus habilidades de comprensión, expresión, análisis, observación, etc… se dedica a “aprenderse” lo que le exigen, desperdiciando una magnífica oportunidad de maduración intelectual. Los rankings de Selectividad suelen omitir datos muy relevantes como el número de alumnos que no superaron el curso y por tanto no se presentan a la PAU. No es lo mismo un 100% de aprobados en selectividad cuando has dejado a un tercio de los alumnos en el camino, que cuando has conseguido que además todos superen el curso. Respecto a PISA y otros estudios como PIRLS o TIMSS hay que decir que, aunque las noticias que traen son incómodas, nos están marcando unos nuevos estándares de evaluación de los resultados de la educación en los que lo importante son las competencias (habilidades, destrezas, capacidades), no están señalando repetidamente que nuestro sistema es perezoso y tarda en incorporarse a las nuevas exigencias.

Por eso nosotros reclamamos autonomía para poder avanzar dentro de las referencias que define el marco europeo de educación. Nos gustan las referencias comparativas, nos sentimos cómodos dentro de ese modelo. Pero las cosas varían en función de lo que se puede medir, hemos de dejar los sistemas de evaluación del pasado. Por cierto, ¿para cuándo una medición de los niveles en inglés en las pruebas CDI? (No se comprende que no se mida cuando se habla tanto de los niveles alcanzados con el bilingüismo en los centros sostenidos con fondos públicos. ¿O quizá no interesa que se conozcan los niveles alcanzados respecto a otros centros?), o para cuándo el desafío de evaluar la capacidad de disertación en lengua castellana.


Avanzamos en un mundo cada vez más tecnológico, con el foco puesto en que los alumnos aprenden mínimo dos, si no tres, idiomas; y sin embargo, en tareas más mundanas no disponen de las competencias mínimas. ¿Vamos en la dirección correcta?
Es evidente que el entorno tecnológico revoluciona los procesos de aprendizaje, que cada vez aparecen más recursos tremendamente eficaces para la docencia y para el aprendizaje autónomo de los alumnos. Es una realidad que la dimensión cada vez más globalizada de nuestras relaciones laborales y culturales exige formar personas capaces de desenvolverse con solvencia en varias lenguas. Pero el desafío de un aprendizaje centrado en el entrenamiento de las competencias básicas es el que los colegios más avanzados estamos explorando. Saber leer y comprender, saber escribir y construir argumentos sólidos, saber hablar en público y convencer es mucho más difícil que memorizar un documento. Saber desarrollar iniciativas, asumir responsabilidades.

Distinguir lo esencial, saber cómo resolver un problema, descubrir los errores, tener un pensamiento crítico en suma. Todo esto es mucho más difícil de enseñar y para ello el marco más adecuado no es el aula que conocemos, esa en la que el profesor habla y los alumnos se limitan a escuchar.



Si hiciéramos un breve repaso a la situación de la educación en España en las últimas 3 décadas, fácilmente podríamos observar que ha habido un deterioro sustancial en su calidad. Desde CICAE, ¿cuáles deberían ser los puntos a incidir para que España ocupase las primeras plazas europeas en resultados académicos?
Si por deterioro de la calidad se entiende que ahora no enseñamos la lista de los reyes godos y todos los alumnos no se aprenden que Burgos tiene al norte la comarca de la Lora, tierra de páramos y pastos. Nosotros diríamos que bienvenida esta transformación de los objetivos de la enseñanza. Lo que realmente nos ha hecho perder calidad ha sido perder trenes. Los objetivos de una enseñanza activa y procedimental se vienen definiendo sin éxito desde muy atrás. El cuerpo de profesores es muy escéptico y actúa como un freno a la actualización, los pocos que apuestan por la transformación de la pedagogía y los contenidos se sienten solos.

Es perfectamente posible mejorar y lo muestra, por ejemplo, la desigualdad de resultados entre diferentes comunidades autónomas. En España, hay quien mejora y hay quien empeora, por tanto no es una pesada lacra de la que no podamos desembarazarnos. Sin embargo, se ha equivocado quien cree que son las leyes las que transforman un sistema educativo. La verdadera unidad de mejora es el centro de enseñanza. Uno a uno mejoran o empeoran los colegios. Las autoridades deben ponerse en ese camino, el de la sana emulación, el de la imaginación pedagógica y organizativa, a ellos les corresponde permitir y alentar “que florezcan cien flores, que compitan cien escuelas pedagógicas”.


Se critica que cada gobierno entrante cambie temarios, formas y modos de actuación en Educación. ¿Cuál es la opinión de CICAE al respecto?
Nuestra posición se deriva de lo que hemos dicho antes, Pasi Sahlberg, uno de los artífices del éxito de Finlandia, afirmaba al año pasado en Santander, durante los cursos de verano en la Magdalena, que él había estudiado en el mismo sistema en el que estudian sus hijos, que el modelo básico en Finlandia ha permanecido estable desde hace mucho tiempo. Nos gustaría poder decir lo mismo. Nos agota estar permanentemente atentos al BOE, que un día valga lo que otro no, cuando no se producen claras contradicciones entre modelos sucesivos. Le diríamos a todos los futuros gobiernos que simplifiquen las reglamentaciones, permitan la autonomía real de los centros. Y, por supuesto, que no conviertan la educación en el campo de batalla de ideologías partidarias.

Dediquen todos los esfuerzos a la mejora desde los centros. Que la inspección sea un motor de cambio. Que se premie la innovación y se sancione el inmovilismo. Que los centros se vinculen a las comunidades a las que pertenecen. Más que grandes programas orquestado desde el marketing político, permitamos las experiencias que surgen de la dinámica interna de los centros en su voluntad de satisfacer las nuevas exigencias de la sociedad.



Volviendo a las aulas, ¿Cuál es el común denominador de los colegios bajo el paraguas de CICAE?Nuestras aulas son talleres de aprendizaje en donde los alumnos cooperan entre sí y con los profesores. Donde se presta atención al desarrollo de las competencias básicas, a los procesos de desarrollo de la inteligencia. Aulas con un gran desarrollo tecnológico, aulas en las que se valoran las lenguas extranjeras y la dimensión internacional del curriculum. Aulas en las que se promueve la capacidad de iniciativa y el compromiso son la sociedad.


En los últimos años se habla mucho del papel del emprendedor. Por otro lado, ya no son raros los casos de chavales por debajo de 18 años con ideas que las materializan en empresas rentables. ¿Cómo deberían los centros auspiciar y apoyar la emprendeduría entre los más jóvenes? En este sentido, CICAE cuenta con algún programa de ayuda al alumno emprendedor.El emprendimiento no se logra con un programa específico. Son las metodologías activas de nuestros colegios asociados las que favorecen el pensamiento crítico, el discernimiento, el desarrollo de las competencias artísticas y creativas, la investigación y como consecuencia de todo ello, el emprendimiento,...... con conocimiento de causa. Solamente después de esta base sólida se pueden implementar programas específicos, como en muchos de nuestros colegios, de cara a fomentar el emprendimiento de manera más concreta.

¿Cuáles son actualmente los colegios que pertenecen a CICAE?Somos un círculo de calidad fundado por 9 instituciones educativas y hemos tenido un crecimiento exponencial en los pocos años que llevamos de actividad. Forman nuestra asociación instituciones como: Alameda de Osuna, Arcángel Rafael, Colegios Brains, British School of Barcelona, El Centro Inglés, Fundación Estudio, Hasting´s School, Colegios de la Institución Educativa Sek, Internacional Lope de Vega, Internacional Torrequebrada, Colegios King´s College, Colegios Los Sauces, Mirabal, Nuestra Señora Santa María, Peleteiro, Ramón y Cajal, San Francisco de Paula, Colegios San Patricio y Virgen de Europa