lunes, 1 de septiembre de 2014

“LA ENSEÑANZA CONCERTADA GOZA DE UNA EXCELENTE SALUD”

Se inicia el curso escolar 2014/15 y desde Singladura lo inauguramos con una entrevista al presidente de CECE Educación, Antonio Rodríguez Campra, el cual es licenciado en Matemáticas e Ingeniero técnico Naval, atesorando una experiencia en el sector educativo muy relevante, con más de 37 años. En la entrevista sacamos a colación temas tan actuales como la cancelación de conciertos en centros por supuesta segregación…Rodríguez Campra explica a la perfección este tema; emprendedores o, de igual modo, una receta simple para evitar el fracaso escolar tanto en los estudios primarios y secundarios como en la Universidad.
 
Antonio Rodríguez Campra, presidente nacional de CECE

¿Cómo ve la CECE el sector educativo en estos momentos? ¿Ha ido a mejor, a peor o se ha estancado respecto a la década de los 80?
Desde la CECE vemos un momento muy esperanzador, a pesar de las dificultades que tiene un colegio como empresa. Pero, por otra parte, el valor de la educación y el reconocimiento de la necesidad de la educación están creciendo continuamente. Los datos también nos hacen ser optimistas. Por otra parte, la demanda social de nuestros centros se amplía y las pruebas externas a las que nos sometemos siempre acabamos en el pelotón de cabeza, llámese PISA, llámese pruebas de selectividad. Por otro lado, los costos por los que ofrecemos este servicio a la sociedad es un 50%  más barato respecto a la educación pública.

En medio de la crisis económica y donde el actual ejecutivo ha llevado a cabo recortes en Educación, desde la CECE, ¿cómo afectarán dichos recortes?
Estos recortes están afectando muy negativamente a la enseñanza privada y concertada porque, desde la CECE, entendemos que no es justo que se hagan los mismos recortes a dos situaciones radicalmente diferentes. Si el costo de un puesto escolar público es de 100 y el puesto escolar concertado tiene un costo de 45, no es justo que a los dos se les recorte en la misma cantidad porque la enseñanza concertada está al límite de sus posibilidades. De hecho, un mínimo recorte no supondrá el cierre de colegios; pero sí puede abocar a un colegio al retraso en los pagos. Es decir, actualmente algunas autonomías se están retrasando bastante en el pago de la partida de otros gastos (gastos generales y los del personal no docente). Si se retrasan en los pagos y los bancos no dan crédito pues será imposible hacer frente a los gastos generales, quedándose sin luz, sin calefacción, sin secretaría, etc.

Desde la CECE, ¿qué pautas recomienda a los centros privados y concertados para frenar la disminución de alumnos que emigran a la educación pública y lograr un aumento en el alumnado?
Nosotros defendemos la libertad de enseñanza. A nosotros no nos preocupan los movimientos migratorios de alumnos. Creemos que el alumno debe estar donde él quiera estar. Para ello debemos respetar la libertad y –lógicamente- mantener la calidad. Al estar en el pelotón de cabeza hace que tengamos una elevada demanda social, aumentando ésta año tras año. Así, la enseñanza concertada, no tiene ese problema de movimiento de alumnos hacia otras opciones. De hecho lo que constatamos es que el número de peticiones aumenta año tras año.

Además de los valores en educación, prácticamente la mayoría de los centros “ofrecen” las mismas señas de identidad características: bilingüismo, enseñanza personalizada e instalaciones. ¿Sobre qué aspectos debería poner el foco un colegio que, realmente, quiera desmarcarse del resto?
Un centro concertado no tiene por qué desmarcarse del resto. Un colegio concertado lo que tiene que hacer es atender la demanda de su entorno social. No se trata de ser muy originales para que la gente venga a un colegio buscando esa originalidad, sino al revés: ofertar lo que la gente realmente quiere. Muchos colegios son muy parecidos porque muchos alumnos desean lo mismo: bilingüismo e instalaciones deportivas son dos bienes muy apreciados. No se hacen las instalaciones y la gente se apunta, sino que se hacen las instalaciones porque los clientes las demandan. Lo que nosotros recomendamos es que analicen las necesidades de su entorno para satisfacer sus nichos de mercado. Como común denominador: la calidad educativa y la evaluación como síntoma de esa calidad. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que hay elementos que pueden ser diferenciadores en una zona geográfica de España y no serlo en otras regiones.

¿Cuál es la posición de la CECE respecto a la eliminación del concierto en aquellos colegios que segregan a los alumnos según su género?
Estamos completamente de acuerdo en que aquellos colegios que segreguen a los alumnos se les deben eliminar el concierto, aunque no hay ningún colegio que segregue en España.  La segregación viene reflejada como un delito en el código penal español vigente y, por esta razón, debería ser castigada con la eliminación del concierto. Y es más: incluso el cierre del centro y meter en la cárcel al consejero de educación que da autorización para que ese colegio funcione, porque eso se hace con la cooperación necesaria.
La normativa internacional –con la UNESCO a la cabeza- especifica que separar a los alumnos por sexo no implica que eso sea segregar. Del mismo modo que no es segregación en unas Olimpiadas donde hay pruebas para hombres y pruebas para mujeres.; y a nadie se le ocurre decir que hay segregación. Lo que existe es un modelo educativo que se denomina educación diferenciada. Y para nosotros, la educación diferenciada es hablar de libertad. Y entendemos que tienen que existir todos los modelos educativos demandados por la sociedad, y la educación diferenciada es un modelo más. Y no es ni mejor ni peor que otros: ¿Está demandado por la sociedad?, sí; ¿es legal?, sí; ¿debe ser concertado?, sí; ¿en qué condiciones?, en condiciones de igualdad que los demás modelos.

Desde algunas instituciones, aun a día de hoy, existe un empecinamiento en que los colegios deben adquirir hardware. Sin embargo, un equipo como los mencionados no sirve de mucho si detrás no existen contenidos. En este sentido, ¿Qué recomienda la CECE a sus centros afiliados: invertir en hardware (comprar ordenadores) o adquirir plataformas colaborativas?
Las reformas educativas las hacen los profesores y todo depende de la formación de los profesores. Nosotros recomendamos a nuestros centros que continúen activamente en la formación de su profesorado y les den los medios técnicos correspondientes a esa formación. Hay centros con profesores muy motivados y formado como para usar pizarras digitales. Y hay otros centros cuyos profesores no están preparados y enseñarán mejor con una pizarra tradicional que con una digital. El caso es que se hace necesario primero formar a los docentes en nuevas tecnologías para obtener un éxito. Son medios muy potentes que pueden mejorar mucho la enseñanza, siempre y cuando estos medios se adecuen a la asignatura y al profesor, porque hay asignaturas que se prestan más a estos medios que otras. Y además, no podemos pedir al profesor que haga el 100% del trabajo. Cuando no existían esos medios había editoriales muy buenas y potentes, con unos libros de texto fenomenales. Hoy, la tecnología viene a sustituir en buena parte a los libros de texto. Lo que sí se ve venir es que la enseñanza está evolucionando a gran velocidad y el libro de texto vinculado a una editorial prácticamente tiene los días contados. En un futuro muy cercano, cada profesor irá escogiendo entre diferentes editoriales para preparar el temario de la asignatura, empleando editoriales distintas. Pero todo pasa por la formación del profesor.

España cuenta con unos excelentes profesionales en el sector de la Educación. Sin embargo, los informes PISA nos relegan a los vagones de cola en las competencias básicas. ¿En qué áreas debería poner el foco una reforma educativa para posicionar a España como país de referencia?
La inversión en educación en España es adecuada, superior de hecho a países de nuestro entorno. Contamos además con unos excelentes profesionales en el sector educativo. De este modo, no queda más que una variable: un sistema educativo pésimo. De ahí la conveniencia de una reforma del sistema educativo. Hay aspectos muy carentes en el mundo de la educación y uno de ellos es la evaluación: la evaluación del centro, del profesor y del alumno. También es susceptible de mejora la autonomía de los centros. Es más, un colegio que este curso haga unos planteamientos educativos y que en el curso próximo haga otros diferentes sólo es posible si el centro cuenta con autonomía plena. Y en este aspecto, somos muy carentes. Por ello, deberíamos trabajar más en evaluación y autonomía.
Hay que evaluar al alumno para saber cuáles son sus conocimientos. Pero también habrá que evaluar al profesor para ver en qué aspectos debe mejorar. Y, por último, hay que evaluar al centro. Y al centro se le evalúa por sus resultados; y en función de esos resultados se puede hacer un diagnóstico y sopesar qué medidas hay que tomar.  Todo pasa por hacer evaluaciones a los 3 actores principales: alumno, centro y profesor.
No se trata de invertir dinero, sin más; sino de analizar la situación y preparar un diagnóstico. La metodología tiene que ir con los tiempos, y no se puede emplear una metodología antigua; lo cual no quiere decir que esa metodología tenga que ser evaluada. Si los profesores emplearan la metodología de hace 30 años, probablemente no tendríamos los resultados que se obtuvieron 3 décadas atrás porque, y entre otras cosas, en los 80 no existía Internet, no había ordenadores en las aulas, ni móviles; e implementar un modelo educativo en la actualidad que no contemple el uso de estas tecnologías mencionadas, desde luego, está fuera de lugar.
Hay que evaluar y dar autonomía a los centros; y autonomía significa libertad y responsabilidad. Un profesor de un centro tiene que tener libertad para la programación de la materia que imparta y ha de ser responsable de los resultados que obtengan sus alumnos.

En la actualidad, ¿los centros están bien gestionados, son eficientes?
La enseñanza concertada en la actualidad es muy eficiente porque cuenta con unos recursos muy pequeños y están obteniendo unos resultados muy buenos, con un nivel de gestión muy superior a la media de los centros educativos en general en España. Aunque la eficiencia es mejorable y cualquier centro es susceptible de mejora. Es más, la educación es un proceso de mejora: mejorar para el profesor, para que el alumno mejores en sus calificaciones y que el centro también mejore como tal.

En muchos países avanzados, a los alumnos antes de entrar en la Universidad se les incita a ser emprendedores, en detrimento de trabajar por cuenta ajena o incorporarse al cuerpo de funcionarios ¿De qué manera promueve la CECE que los alumnos de sus centros opten por convertirse en emprendedores?
No se trata de un tema coyuntural por el tema de la crisis y por ello animamos a los centros a que den formación empresarial a sus alumnos. Es bueno que surjan emprendedores en cualquier momento, haya crisis o no. Que surjan emprendedores no es un remedio contra la crisis, sino un remedio contra un mal modelo social. Desde la CECE organizamos todos los años el Concurso Emprendedores para todos los alumnos de cualquier colegio de España, sea público, privado o concertado. Se trata de ayudarles a montar un esquema de negocio premiando a los mejores. Les ayudamos a que sus ideas las puedan poner en práctica y al ganador del primer premio se le pueda financiar su empresa, facilitarle un crédito a través de una entidad bancaria o ICO para que ese chaval pueda poner en marcha su propia empresa.

Aunque el tema de los Tupper quedó prácticamente en lo anecdótico, convenza a las familias para que éstas opten por el comedor escolar.
Los colegios que mejor lo hacen son aquellos que buscan entre sus recursos ayudas o becas para los que tienen dificultad para pagar el comedor. Pero la ayuda debe ser entre la diferencia de lo que le cuesta a la familia hacer la comida y lo que cuesta el comedor. Si hacer la comida a mi hijo me cuesta 3 euros y el comedor vale 5 euros, lo lógico sería que la ayuda fuese por la diferencia (2 euros). Y en España nos hemos ido acostumbrando a dar becas de comedor a gente que podía pagar la comida de su hijo, independientemente de la situación financiera de las familias. La comida que antes la pagaba la familia, ahora la paga la sociedad. Y esa situación –lógicamente- ha concluido, al quedarse la sociedad sin recursos.
A la gente no se la puede ayudar en función de su elección, sino en función de sus necesidades. Al que no tenga hay que ayudarle; y el que tenga, que aporte.

Posiblemente la frase de Wert “Nuestro interés es españolizar a los alumnos catalanes” pase a formar parte de la historia de la Educación. Como presidente de la patronal CECE, ¿cree que las Autonomías han supuesto un lastre en el sistema educativo o por el contrario ha sido beneficioso?
La CECE está en contra de 17 sistemas educativos distintos, no vemos bien que no haya unidad normativa; no vemos bien que no haya igualdad entre los alumnos de distintas autonomías. Porque al final son piedras que se ponen al sistema educativo. No vemos bien que una familia que tenga que mudarse de Comunidad Autónoma, sus hijos puedan ver perjudicados sus estudios. Así, los sistemas educativos deberían comunicarse entre ellos; y las 17 Consejerías deberían coordinarse.

¿Sobre qué aspectos va a trabajar en los próximos dos o tres años la CECE de cara a que la enseñanza privada y concertada sea un referente en Europa?
Nosotros queremos que la libertad de enseñanza sí sea el referente. Buscamos la calidad de la enseñanza y que la gente elija lo que le parezca mejor. La calidad es una característica intrínseca a la libertad. No se puede ofrecer calidad en la enseñanza si no hay libertad de enseñanza.

Las cifras de absentismo y fracaso escolar –en torno al 30%- en España son preocupantes. ¿Qué medidas se deberían tomar para frenar y retardar el abandono escolar?
Las cifras relativas al absentismo escolar no reflejan la realidad. Desde la CECE pensamos que hay una tasa superior a la oficial porque la oficial no contempla escenarios que los padres sí contemplamos como fracaso escolar, como –por ejemplo- que nuestro hijo pueda pasar de curso con 4 suspensos; y este niño no entra -sin embargo- en las cifras oficiales, y los padres están más “tranquilos” porque “mi hijo no ha fracasado”. Es un error y muchos padres agradecerían que alguien les avisara ante el primer suspenso. Y en estos casos, el fracaso ya es sólo cuestión de tiempo. Y cuanto antes se pueda poner remedio a estos problemas, menos probabilidades tendrá ese niño en un futuro de abandonar la escuela. También es fracaso escolar que un alumno inicie unos estudios universitarios cuando, en el momento de empezarlos, ya se sabía que jamás podrá dedicarse a ello. Y es obligación de la sociedad avisar a los alumnos con carácter previo.
Lo que no deja de ser curioso es la queja de los profesores universitarios de lo mal preparados que llegan a las aulas Universitarias. Sobre todo, cuando estos mismos profesores son quienes corrigen las pruebas de selectividad con una tasa de aprobados del 98%.

¿Suelen estar preparados los colegios en casos de acoso escolar?

Los colegios son una parte de la sociedad y los problemas sociales se reflejan en los colegios, y éstos no tienen más medios que hace unos años. Los profesores, el colegio, las familias y la sociedad tienen que estar muy atentas ante cualquier postura anti educativa que haya, e intentar corregirla cada uno desde su ámbito, y convertir esa actitud en una actitud educativa.