martes, 6 de mayo de 2014

UNA ESPALDA SIN DOLOR CON ACTIVIDAD FÍSICA DIARIA, SOL Y COMIDA RICA EN VEGETALES CRUDOS

La espalda de los escolares sufre. Desde hace años. Hay diversos motivos que están interfiriendo para que los escolares, en un futuro próximo, tengan serios problemas lumbares. El enorme peso que hasta hace pocos años portaban en sus mochilas hizo que muchos centros pensaran en montar taquillas para que no tuvieran que cargar diariamente con los libros de texto. Sin embargo, y como casi siempre suele suceder, una gran parte del problema se podría solucionar educando posturalmente a los niños. Por ello, Singladura ha entrevistado a Doña Isabel Bellostas, doctora especializada en pediatría, quien nos ofrecerá unos consejos muy útiles.
Puedes contactar con Bellostas para estas y otras patologías relacionadas con el autismo en Familia Autismo (Urbanización Prado de los Enebros, 30 Collado Villalba) o en el teléfono 648 77 67 40.

Doctora Bellostas, los niños pueden estar mal sentados durante horas pero, por lo general, no suelen quejarse de la espalda. ¿A partir de qué edad ese mal hábito puede empezar a pasar factura?
Los niños son “blanditos” hasta más o menos los 10-11 años. No suelen quejarse de dolores de espalda antes y, si lo hacen de una manera insistente  o que no ceda en una o dos semanas, deben ser estudiados a fondo para descartar enfermedad grave subyacente, aunque no presenten en principio escoliosis o alteración de la estática de la columna vertebral. Los dolores de espalda como síntoma aislado, “patología mecánica del raquis”, aparecen a partir de los 10-12 años, cuando se inicia el crecimiento puberal. A los 13-15 años han padecido dolores de espalda un 50% de los chicos  y un 70% de las chicas, como los adultos, sin que presenten deformidad en la columna vertebral.
Se sabe que padecer dolor de espalda a esa edad implica un riesgo alto de seguir padeciéndolo en la vida adulta, limitando la actividad física y estableciendo un círculo vicioso por temor al dolor. En las chicas es más frecuente la escoliosis hasta el final de la edad de crecimiento. La obesidad es otra gran fuente de problemas en la espalda, especialmente dolor y deformidad en la zona de la columna lumbar y cervical.
Sobre todo la causa del dolor de espalda es  un tipo de vida sedentaria, sin ejercicio físico diario ni exposición solar suficiente que implica un menor desarrollo de la musculatura paravertebral que nos sujeta la columna y una menor osificación. Es normal, por ejemplo, el dolor de espalda en una adolescente que crece pasando muchas horas del día recostada en un sofá tras las clases, sin actividad física reglada y sin que le dé el sol, fuente de vitamina D y por ende, de osificación. Aunque a veces se desarrolla la escoliosis o alteración permanente de la curvatura de la columna vertebral sin que haya habido dolor previo.
Una calcificación deficiente, un hueso pobre, se produce en gran parte también por una alimentación basada en harinas, azúcares, proteínas y lácteos, acidificante, con poco vegetal crudo o cocido al vapor, que usa el calcio disponible en nuestros huesos para regular nuestra acidez  La nutrición de nuestros hijos debería estar basada mucho más en vegetales crudos o poco cocinados que en los demás alimentos si queremos unos huesos fuertes. Esto, acompañado del ejercicio  al aire libre.
Siempre el dolor de espalda en un niño pre púber o en un adolescente nos ha de poner en marcha para evitar la deformidad permanente de la columna vertebral.
Actividad diaria y tomar -con precaución- el sol: dos sencillas medidas para evitar dolores de espalda.

En numerosos colegios se está implantando un modelo educativo en el que los alumnos pueden estar atendiendo de pie. ¿Qué es más recomendable, tanto desde el punto de vista postural como de la concentración: atender de pie o sentado?
La concentración depende más del interés que sepa despertar el profesor que de la postura del alumno. Y padecer dolor de espalda no es lo mejor para atender en clase.  La higiene postural señala que es bueno levantarse y andar un poco  cada 45 minutos de trabajo sentado. Y a la hora de escribir, ejercicios… estar sentado en clase se impone. Es importante que el profesor se fije en la postura que adopta cada alumno en  clase para corregir sus deficiencias. Corrigiendo estas, se puede atender a la clase y comprender las explicaciones mejor, y a la larga, no estar limitados por el dolor. Sería muy recomendable que los profesores enseñasen higiene postural a sus alumnos y les avisaran de las consecuencias que conlleva a medio y largo plazo no seguirla. Y que no asuman como “normal” nunca un dolor de espalda en sus alumnos.
Estar mucho rato de pie quieto también es malo para la espalda, conviene adelantar uno de los pies y oscilar el peso, aunque sea insensiblemente, entre los dos pies. Igualmente estar tumbado para evitar el dolor no es bueno porque nos hipotrofia a la larga la musculatura que debe sujetar la espalda.

Las mochilas, ¿mejor de bandolera o con dos cintas? ¿Por qué?
Las taquillas evitan cargar con material lectivo de otros
trimestres. Todo un alivio para la espalda del alumno.
La mochila no debe superar el 4% del peso corporal del alumno. O sea, si un niño pesa 35 kg, su mochila no debería pesar más de tres kilos y medio. Y mejor, de arrastre, con ruedines. Si ha de ser colgada mejor con dos tirantes, para repartir la carga equitativamente a ambos lados del cuerpo. Ha de estar centrada, que no se bambolee, con el peso más bien bajo, sobre el área que llamamos de los riñones o de las caderas, bien sujeta al cuerpo incluso con un cinturón y con tirantes anchos y cómodos.  Deberían existir taquillas o pupitres con cerradura para  todos nuestros escolares con el fin de que cargaran solo lo necesario en la mochila. Ya ha habido ediciones de textos escolares fraccionados en tres partes, una por trimestre, para aligerar el transporte de la parte que se esté dando en clase. También es importante por cuánto tiempo el escolar porta la mochila. No sufre igual una espalda que lleva una mochila de 5 kilos unos minutos que una que la carga durante media hora o más diariamente. Debemos incidir en que se coloquen los dos tirantes, no solo uno, sobre todo en los trayectos largos.

En el caso que un niño se siente mal de manera continuada, ¿pueden reflejarse en otra parte del cuerpo más molestias?
Sí, a partir de la edad en que empieza a desarrollarse, pero ¡los hábitos se adquieren antes y luego es difícil cambiarlos!  La columna es el eje del cuerpo y a la larga ésta se puede resentir. Un niño sentado correctamente en clase es un niño al que le cuesta menos atender, porque toda su actividad está orientada a lo que se le está explicando, no a corregir las posturas que causan cansancio muscular cada poco tiempo. Hasta el aprendizaje y el carácter pueden cambiar, por la molestia continua del dolor de espalda y por la desviación de la atención que supone una molestia continua. Pueden presentar también dolor abdominal, reflejo de la mala posición vertebral forzada por la postura, y dolor en las piernas o alteraciones sensorial menores en ellas, como hormigueos o “piernas dormidas”.
La medicación antiálgica prolongada puede tener consecuencias en el estómago, hígado y riñones. El carácter se hace más quisquilloso y triste en la mayoría de los pacientes que padecen dolor crónico, con menos autoestima y resistencia a la frustración, generándose más conflictos con el entorno en situaciones extremas y menos capacidad de respuesta. Hay un menor rendimiento escolar asociado.
Es importante despistar que no haya una dismetría de miembros inferiores o una alteración vertebral orgánica (alteraciones de los cuerpos vertebrales, fusiones).

Tanto para los padres como para docentes, ¿cómo prevenir estos malos hábitos?
El escolar debe hace ejercicio, reglado o no, todos los días, pero sobre todo tener adquirido el hábito de hacer deporte antes del inicio de la pubertad, del estirón, y durante éste también. El deporte mantiene nuestra musculatura en buen estado de tonicidad y ésta mantiene erguida nuestra columna. Es importante la “prensa muscular abdominal” que mantiene la estática correcta de nuestra columna sujetándola por delante. Por eso los chicos habituados al deporte, con buenos músculos abdominales, no se quejan de dolor de espalda habitualmente.
Comer sano, frutos, frutas y verduras crudos o poco cocinados, que alcalinizan nuestro metabolismo y mantienen el calcio en los huesos, también debe ser un hábito ya adquirido al alcanzar la pubertad.
Al estar sentado en la silla los pies deben quedar completamente apoyados en el suelo, manteniendo las rodillas al mismo nivel de las caderas  o un poco superior y con el tronco erguido y dispuesto simétricamente. El respaldo de la silla debe sujetar sobre todo el arco lumbar. Apoyar los pies en un reposapiés que eleve las rodillas un poco por encima de la altura de las caderas endereza automáticamente la espalda. También es necesario caminar un poco o levantarse cada 45 minutos de trabajo. Lo ideal sería una silla regulable para la distinta altura de los niños… y unas  buenas explicaciones del profesor sobre  higiene postural y sus beneficios a corto y a largo plazo. Deben evitarse giros parciales del tronco una vez sentados. Es mejor girar todo el cuerpo a la vez. 

¿Cuáles son los riesgos y/o peligros de que un niño, en constante crecimiento, tenga problemas de espalda?
Los riesgos son los derivados de  la posible alteración de la estática de la columna vertebral, escoliosis, cifosis o lordosis, y de la autolimitación del movimiento que impone el dolor de espalda. Es un motivo importante de consulta y seguimiento para evitar que se establezca la escoliosis u otra alteración de la columna. Hay que fortalecer los músculos paravertebrales para que hagan su función de erguir y flexibilizar columna y una buena exposición solar haciendo ejercicio al aire libre para una buena asimilación del calcio y su depósito en el hueso neoformado de nuestros chicos en crecimiento. Si no se trata, aunque no llegue a deformarse visiblemente la columna, el dolor de espalda se puede hacer crónico.  Las Escuelas de Espalda tienen ahí su papel, al enseñar a los chicos ejercicios adecuados al fortalecimiento de estos grupos musculares que apoyan a la columna: paravertebrales y abdominales. El Tebeo de la Espalda de la fundación Kovacs puede ser un instrumento útil en la educación postural de los escolares.
Un escolar con dolor de espalda no tratado no desarrollará bien sus facultades físicas y le costará más aprender al tener una incomodidad diaria.

De igual modo que los adultos en nuestros trabajos contamos con herramientas para evitar el cansancio postural (reposapiés, elevadores de pantallas, etc.), con la implantación de ipads en el aula, ¿los colegios deberían seguir las mismas normas en materia de adecuación de los espacio físicos?
Sí. Implantar el uso de ipads como instrumento educativo en las aulas reducirá el peso de las mochilas sin incrementar las horas que el escolar precisa estar sentado al ser un dispositivo móvil. Pero se deben seguir normas similares a las de los adultos, en el caso de trabajo continuado sentado. La pantalla deberá estar bien elevada, usando el atril incorporado o un elevador para evitar sobrecargar la columna dorsal y cervical. Se deberá situar a unos 45 cm de distancia frente a los ojos, no a derecha o izquierda. Debe poder ser manejada apoyando los antebrazos en la mesa. La iluminación debe ser natural, evitando los reflejos en la pantalla.
Para trabajar en general con el ordenador se aconseja, aparte de lo anterior, que la elevación del teclado sobre la mesa no sobrepase los 25º. Las muñecas y los antebrazos deben estar rectos y alineados con el teclado, con el codo flexionado a 90º. Se puede utilizar un reposamanos de por lo menos 10 cm de profundidad.  La mano que usa el ratón debe descansar cada cierto tiempo. El ratón debe ser adecuado en su tamaño a la mano que lo maneja. Se deben  colocar en un radio de 75 cm los objetos que se utilicen frecuentemente y a más distancia los que se utilicen menos a menudo, como unidades de almacenamiento o la impresora, así cambiaremos de posición de vez en cuando.

¿Cómo debería ser una buena silla ergonómica?
El modelo de silla ergonómica sin respaldo no se ajusta al tradicional de la escuela, con pupitre o mesa escolar delante. Estas sillas, a las que hay que ir adaptándose durante un tiempo, mantienen un ángulo coxofemoral de más de 90º; estás sentado, pero un poco arrodillado, apoyando ambas rodillas en un reposadero al efecto. En esta postura se garantiza la lordosis lumbar fisiológica de forma natural y el alineamiento de las vértebras dorsales. En las sillas normales, de asiento paralelo al suelo y ángulo con el respaldo de unos 90º,  el tronco tiende a ir hacia delante, a apoyarse en la mesa, y se tiende a la cifosis lumbar, alterándose el resto de la estática de la columna, a no ser que corrijamos nuestra postura conscientemente.
Pero entendamos por silla ergonómica aquella que sin prescindir de los elementos normales de una silla optimiza la función para la que se hizo. Debe ser de altura ajustable, a la altura del teclado o del escritorio, que soporte adecuadamente la parte baja de la espalda y cuya altura permita que el escolar apoye los pies en el suelo y con asiento de bordes redondeados para impedir problemas circulatorios.
En resumen, las condiciones de la silla serían: Que fuera ajustable en altura, que ofrezca un soporte a la parte baja de la espalda, que el asiento sea acolchado y de bordes redondeados y que, de tener brazos, estos sean ajustables
La postura correcta sería con la espalda bien apoyada en el respaldo de la silla, con los pies tocando el suelo y los brazos y muñecas en línea recta.
Si no hay presupuesto para sillas ajustables podemos ayudar apoyando los pies en una caja o apilando guías telefónicas, para evitar que los pies queden colgando, o los muslos presionados con el borde del asiento. En el caso de haber monitores, los mismos elementos se pueden usar para elevarlos. Incluso una toalla o una chaqueta enrollada pueden servir como apoyo para la espalda. Lo más importante es explicar a los escolares que la asunción de buenos hábitos posturales es importante, que es vital sentarse correctamente, usar adecuadamente el teclado y hacer pausas en el trabajo con alguna frecuencia. Esto es algo que les acompañará durante toda su vida adulta.
La silla ergonómica correcta: ajustable en altura, con ruedas y reposabrazos.

¿Qué actividades recomendaría que los docentes inculcasen a los alumnos en la jornada escolar?
Un buen ejemplo por parte del docente sería lo más adecuado para inculcar buenos hábitos posturales en los alumnos. A lo largo de las otras preguntas he expuesto en qué debe el profesor hacer hincapié para lograr la buena higiene postural en la clase. Un buen instrumento pedagógico para los pequeños en el Tebeo de la Espalda y para los mayores unas láminas que muestren la estática normal de la columna y las patologías derivadas de las malas posturas, en coordinación con el profesorado de educación  física.
Las clases habitualmente no llegan a la hora de duración, por eso no debe ser un problema permitir a los alumnos levantarse entre clase y clase, dentro de estas medidas de higiene postural. Y que ellos sean conscientes de la razón por la que deben hacerlo.
En el caso de un alumno que presente en clase dolor de espalda el profesor debe avisar a sus padres, que a veces no conviven todo el tiempo necesario con el hijo para que puedan darse cuenta de lo que está sucediendo. Son casos extremos, pero me ha pasado en la consulta en adolescentes ya con escoliosis que nunca les habían dicho a sus padres que les dolía la espalda cuando estaban mucho tiempo sentados.

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