viernes, 17 de enero de 2014

LA ESCUELA DEL SIGLO XXI

En el sector educativo –al igual que en otras profesiones- la forma de trabajar ha permanecido inalterable. Si se permite la comparación, en el sector audiovisual, el 100% de los telediarios se presentaban hasta hace muy pocos años con el periodista mirando a cámara y leyendo las noticiasen el autocue teleprompter (el karaoke, que decían algunos). José María Carrascal rompió con ese telediario al uso, moviéndose en torno a la mesa mientras narraba sus análisis políticos. Más recientemente, muchas cadenas de TV alternan al periodista sentado en la mesa con otros compañeros que van desgranando las noticias de pie, delante de una pantalla gigante, moviéndose por un mini escenario y -de fondo- los redactores trabajado. Un gran cambio en la forma de hacer las cosas. Y ahora, le toca el turno al sector educativo. ¿Cómo? Si tu colegio es del siglo XXI, seguramente estas ideas te sonarán; sensu contrario, te recomendamos ponerlas en marcha lo antes posible.

Las aulas del siglo XXI deben permitir la movilidad del maestro entre los alumnos.

Como vaticinó Seth Godin en La Vaca Púrpura, en todas las industrias siempre figuran los early adopters, es decir, aquellas personas/instituciones que quieren estar a la última, en la punta de la lanza de la innovación con un claro objetivo: ser los primeros (el que golpea primero, golpea dos veces); también suelen ser pocos. Con el tiempo, los competidores empiezan a fijarse en estos early adopters y empiezan a adquirir aquellos productos/servicios que les han permitido posicionarse en el mercado. Para esta gran masa de competidores, ya no sólo llegan un poco tarde, sino que –además- no van a poder ofrecer algo distinto y exclusivo.

Hoy día, los early adopters en el sector educativo recogen la esencia de las antiguas escuelas de la Grecia clásica, donde los maestros impartían sus enseñanzas en espacios abiertos. Los colegios innovadores y punteros, capaces de ofrecer claramente un producto innovador y exclusivo, diseñan espacios diáfanos donde el profesor, el maestro, pueda moverse libremente entre los alumnos. La figura del profesor explicando la materia desde su silla, ya no sólo es objeto del pasado, sino que puede llegar a ser visto –incluso- de manera negativa por los alumnos, como algo anticuado y que “no está a la moda”.

Más allá de esas modas, desde Singladura, ofrecemos soluciones de pupitres y mesas que permitan una disposición natural en espacios completamente diáfanos, y donde el profesor pueda explicar la lección mientras se mueve entre los alumnos, conversando con ellos y haciéndoles partícipes de la materia. De este modo, los alumnos conseguirán aumentar la atención, ser más receptivos y, por tanto, incrementar su eficiencia en las pruebas (exámenes, selectividad, etc.).

Por otro lado, el uso de la tecnología en las aulas ya no puede ser contemplada como una opción. En 2014 tiene que ser una obligación de cada centro educativo el disponer de una serie de elementos TIC tanto en el aula como en el Colegio. No nos referimos ya sólo al hardware, sino también al software; si tan importante es contar con dispositivos digitales en el aula, por qué no completarlo con plataformas tecnológicas de gestión de conocimiento y de comunicación entre Centro/Profesores/Padres/Alumnos. En Singladura le asesoraremos con la plataforma tecnológica que mejor se adapte a sus necesidades y requerimientos. De igual modo, en Singladura podrá encontrar con una asesoría integral en dispositivos tecnológicos: desde PDI hasta soluciones iPad, pasando por las ya mencionadas plataformas tecnológicas.


A continuación, queremos ofrecerles unas imágenes. Dos de ellas corresponden a unas aulas. La que aparece en blanco y negro pertenece a un colegio en torno a 1930; la fotografía de color, mucho más reciente (año 2000). Como puede apreciar, pocas diferencias; quizás la única –la más llamativa- sea el color de la fotografía; todo igual: los alumnos mirando al frente atendiendo la explicación del profesor, siguiendo una misma disposición de aulas.
Entre estas dos aulas -además del color- se continúa con la misma disposición de los pupitres: alumnos atendiendo la explicación del profesor hacia el frente.




Debajo, les dejamos con dos quirófanos. Uno de ellos –también-de 1930; el otro, más reciente. Las diferencias son más que notorias: equipamiento moderno, luminosidad, gran cantidad de instrumental…
Como imaginamos que usted jamás se operaría hoy día en un quirófano de hace 90 años, ¿por qué seguir impartiendo clases –exactamente igual- que hace 90 años?


Además del color de ambas imágenes, el quirófano moderno está rodeado de instrumentos de gran precisión, propios de la época más moderna.



Si quiere convertirse en un early adopter en el sector educativo, puede ponerse en contacto con Singladura en el 91 776 25 70  y en www.singladura.net.